Buenas tardes,
Vamos a hacer una pequeña actualización sobre Meta, mi primera posición, y lo que ha sido una oportunidad magnífica y un caso muy claro de ineficiencia clara de mercado y operación Qlabcapital.
También reflexiono un poco sobre por qué creo que estas empresas son demasiado poderosas para poder atacarlas, por qué sus incentivos son en cierta medida perversos, y por qué aun así las tengo en cartera: sinceramente a día de hoy no veo la manera de luchar contra ellas, de modo que me parece más pragmático unirme.
Empiezo por la actualización.
Con todo el ruido de las demandas pude añadir un poco más en la zona de 560$ a todo lo que ya llevábamos comprando desde hace ya varios meses.
Desde los mínimos del pánico por las demandas de hace un mes ya llevamos +40%. Y de las demandas ya no se acuerda nadie.
La historia de siempre.
Como llevo tiempo diciendo para mí ha sido una de las dos oportunidades del año, junto con Microsoft en los 350$ (que no me dio tiempo a cargar tanto como me habría gustado).
A pesar de la subida no he empezado a recoger ganancias aquí todavía.
Vamos con ello.
La multa que iba a quebrar a META
Repasemos lo que se decía hace un mes. Los propios abogados de Meta llegaron a escribir que una condena podía costar 1,4 billones de dólares, y la prensa lo convirtió en titulares del tipo «Meta podría perder casi todo su valor». Se habló de quiebra.
La verdad es que la tentación para el clickbait era grande, si los abogados de Meta se propusieron crear pánico y tumbar las acciones desde luego lo hicieron fenomenal.
La acción más odiada del momento. Ahora ya están los analistas subiendo sus precios objetivo. Es increíble lo rápido que cambia todo.
Bueno. ¿Y qué es lo que ha pasado en realidad?
El acuerdo con los estados se cerró el 26 de agosto. El titular fueron hasta 18.000 millones de dólares, contando el pacto aparte con Texas. La letra pequeña nos dice: 12.100 millones garantizados, repartidos en diez años, y unos 5.000 millones más que sólo se pagan si YouTube y TikTok pactan también y adoptan las mismas medidas, lo cual parece improbable.
Doce mil cien millones a diez años son 1.210 millones al año.
Meta generó 115.800 millones de caja operativa en 2025, así que esos 1.210 millones anuales son el 1% de su caja. Repartidos entre los 3.600 millones de personas que abren una app suya cada día, salen a 34 centavos por usuario y año.
Y la multa entera de la década, esos 12.100 millones, es menos del 10% de los 130.000-145.000 millones que la compañía tiene previsto invertir en infraestructura sólo durante 2026.
Cacahuetes.
Por si queda alguna duda de la distancia entre el relato y el castigo que finalmente llega: en marzo un jurado de California sí declaró responsables a Meta y a YouTube en el primer caso individual que llegó a sentencia, y fijó los daños en 6 millones de dólares
6 Millones no lo calculo pero igual es lo que gana Meta por minuto. La banca siempre gana y poco podemos hacer ante ello.
Por qué este era claramente el escenario más probable
Vamos a ser claros: Meta hace daño.
Un jurado lo ha dictaminado y yo estoy de acuerdo. Estas compañías monetizan nuestro sistema de recompensa y nuestro cerebro primitivo, lo hacen a sabiendas, y los incentivos van a seguir siendo perversos mientras el negocio consista en retener tu atención, la moneda del siglo XXI.
Lo que no compro es la conclusión que el mercado sacó de ahí: que el castigo iba a romper el motor económico de la empresa.
Yo creo que no ha pasado y no va a pasar nunca.
El precedente que algunos analistas citaban era el tabaco. En 1998 la industria tabacalera firmó un acuerdo de 206.000 millones de dólares a 25 años, y no quebró ninguna tabacalera: sus accionistas siguieron ganando dinero durante décadas.
Por si fuera poco entre el tabaco y las redes sociales veo dos diferencias fundamentales.
La primera es obvia, el tabaco solo sirve para matarte y no tiene (o yo no conozco) ningún uso positivo del producto en sí. Las redes sociales se pueden usar bien, para aprender o para conectar, el problema es que es muy difícil usarlas bien sin llevarte de propina el secuestro de atención.
Y la segunda diferencia es la importancia de su tecnología comparado con el tabaco. El tabaco es alquitrán, nicotina (y más cosas que no tengo interés en averiguar). Meta, Google y compañía están construyendo la tecnología que va acabar facilitando el diseñando vacunas, tecnologías de salud y de energía, avances militares etc. Son empresas estratégicas que permiten mantener la hegemonía de Estados Unidos, con los mejores cerebros del planeta, y a una empresa estratégica no se la destruye voluntariamente.
No lo permitiría el gobierno, no lo permitirían los reguladores y no lo permitiría nadie de los que están ahí arriba manejando. Una multa del 1% de la caja tiene mucho sentido. Es un pequeño peaje. Los gobiernos pueden quedar bien por el castigo. Todo el mundo gana y a otra cosa mariposa.
A Google le cae una multa milmillonaria al año prácticamente y todo se queda ahí. Por el mismo motivo, demasiado poderosa para atacarla con más fuerza de la cuenta.
Cómo lo veo yo
Yo creo que esta concentración extrema de poder en las grandes tecnológicas no va a cambiar a medio plazo la verdad. Hay demasiado en juego.
Aquí estamos para rentabilizar unos ahorros que cuesta muchísimo ganar, no para entrar en disquisiciones éticas o morales. Así que cuento sólo lo que hago yo por si a alguien le sirve, que son dos cosas muy sencillas.
La primera es protegerme desinstalando todo. No tengo estas aplicaciones en el móvil. Si necesito hacer algo concreto, la instalo, lo hago y la desinstalo.
Ya sé que se pueden usar a tu favor y de forma responsable, y en cierta medida lo hago: los vídeos largos de YouTube son una herramienta de aprendizaje extraordinaria y los consumo bastante.
Pero hay otra categoría distinta. YouTube Shorts, Instagram, TikTok etc: el formato corto está diseñado específicamente para atacar tu biología, y lo hace magníficamente bien, esto ya lo sabemos todos.
Te deja dentro mucho más tiempo del que querías, todas las veces. No es que cueste hacer un uso razonable de ellas: es que el producto está diseñado para que no lo hagas.
Con la dopamina barata no negocio. No las quiero ni ver ni las quiero tener cerca.
La segunda es invertir en ellas. Si van a usar nuestra biología y las vulnerabilidades de nuestro cerebro primitivo para ganar dinero, entonces yo quiero mi parte.
Y el resto ya lo conocéis de tanto post anterior: se compra cuando nadie las quiere y se recoge ganancias cuando todo el mundo las ama. Son empresas muy seguidas y polémicas que se prestan mucho a tremendos altibajos que podemos aprovechar dentro de una clara tendencia alcista de largo plazo.
Agosto fue un ejemplo de esto. Pero volverá a pasar porque como hemos estado viendo en el blog tenemos varias de estas cada año.
BONUS: MUSE
Además de la sentencia que confirmara que Meta no iba a quebrar hacía falta un catalizador de alguno de los frentes de opcionalidad que tenía Meta abiertos que comentamos en anteriores artículos. Y ese catalizador se ha llamado Muse.
Muse es el agente de inteligencia artificial que Meta lanzó el 8 de septiembre. No es un chat es más bien un asistente personal: es una aplicación que ejecuta tareas por ti (reservar un viaje, ordenarte el calendario, abrir el navegador y rellenar formularios, negociarte un seguro o una linea de wifi, llevarte la alimentación…), cada usuario dentro de su propia máquina virtual aislada y cifrada con sus claves que hagan falta. Poco más de una semana después del lanzamiento era la aplicación número uno de la App Store en Estados Unidos, por delante de ChatGPT.
Pero el activo de Meta aquí no son las descargas. Son 3.600 millones de personas, la mitad de la población mundial, abriendo una app suya cada día, y Muse todavía no vive dentro de ninguna de ellas. Si el producto aguanta, Meta usará su ventaja única en el mundo, la red de distribución más grande de la historia.
Eso es lo que vamos a ir vigilando los próximos trimestres porque la monetización puede ser muy interesante. En cualquier caso tengo bastante confianza aquí y por eso sigue siendo mi primera posición. Es evidente que el enorme CAPEX de Meta en IA ya está dando sus frutos y esto es solo el principio.
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